miércoles 16 de noviembre de 2011

Beltza

Alfred Hitchcock dijo: "Nunca trabajes con niños, con animales ni con Charles Laughton". La parte referida a Charles Laughton no se suele recordar, pero lo de los niños y los animales ya forma parte del saber popular sobre los rodajes de cine. De hecho, cuando dije que en "No sé qué hacer contigo" teníamos que rodar con un gato, tuve que oírlo más de una vez. Pero, por difícil que pueda parecer trabajar con animales y niños, son parte de la realidad y hay historias donde tienen que aparecer. Este era el caso del corto: necesitábamos la actuación de un gato para que la historia estuviera completa, y es ahí donde apareció Beltza. 

Corrimos la voz de que necesitábamos un gato tranquilo, dócil, que fuera más o menos manejable para lo que uno puede esperar de un gato. Mónika Ayerra nos ofreció a una de sus gatas, Beltza, una preciosa gatita negra, pequeña y amistosa, que desde el principio fue nuestra actriz elegida para el papel. Organizamos el plan de rodaje para que Beltza estuviera cómoda; por muy amigable que sea un gato, rodearlo del follón de gente, aparatos, ruido que supone un rodaje, puede hacer que escape corriendo, se meta bajo un sofá y no quiera salir de ahí. 

Días antes del rodaje, Beltza sufrió un accidente. No sabemos cómo (tuvo que ser en una de sus excursiones gatunas por los tejados) se hirió las patas e incluso se quedó sin alguna uña. Beltza tuvo que tomar antibióticos y estuvo malita unos días. Pero el día del rodaje, Beltza nos dio toda una lección de profesionalidad y llevó a cabo su actuación con total eficacia y rapidez. Se portó tan bien que no supuso ni siquiera un mínimo retraso en nuestro plan de rodaje. Así que tengo que decir que, en nuestro caso, trabajar con animales fue fácil. Quizá Beltza ha sido la excepción que confirma la regla.

Unas semanas después de haber concluido el rodaje, Beltza ha muerto. Aún no hemos terminado de montar el cortometraje, y pensar que esta preciosa gata ya no está con nosotros es un poco triste. Pero ahí quedará su actuación como recordatorio de su paso por el mundo y este pequeño testimonio como muestra de mi agradecimiento. 


miércoles 2 de noviembre de 2011

La lechigada


Leyendo "Retrato del artista adolescente" de James Joyce encuentro este pasaje que reproduzco a continuación. Recomiendo su lectura sustituyendo "Irlanda" e "irlandés" por la nación y gentilicio que prefiera el lector. 

(...)

- Procura ser uno de los nuestros – repitió Davin -. Tú eres irlandés de corazón, pero el orgullo puede más en ti.
- Mis antecesores arrojaron su propia lengua para aceptar otra – dijo Stephen -. Permitieron ser sometidos por un puñado de extranjeros. ¿Y te imaginas tú que voy a pagar con mi propia vida y persona las deudas que ellos contrajeron? ¿Por qué?
- Por nuestra libertad – contestó Davin.
- No ha habido ni un hombre honrado y sincero que os haya sacrificado su vida, su juventud y sus afecciones, desde los días de Tone o los de Parnell, sin que le hayáis vendido al enemigo o abandonado en la necesidad o traicionado y dejado por otro. Y ahora me invitas a que sea uno de los vuestros. Antes que eso, que os lleve el diablo a todos vosotros.
- Ellos sucumbieron por sus ideales, Stevie – dijo Davin -. Nuestro día ha de llegar aún, créeme.
Stephen se quedó callado por un instante mientras seguía su propio pensamiento.
-Nace el alma – dijo por fin abstraído - , en esos momentos de los que te he hablado. Su nacimiento es lento y oscuro, más misterioso que el del cuerpo mimo. Cuando el alma de un hombre nace en este país, se encuentra con unas redes arrojadas para retenerla, para impedirle la huida. Me estás hablando de nacionalidad, de lengua, de religión. Estas son las redes de las que yo he de procurar escaparme.
Davin sacudió la ceniza de su pipa.
- Demasiado profundo para mí, Stevie –dijo-. Pero la tierra de uno es lo primero. Irlanda, primero, Stevie. Después bien puedes ser poeta o místico, si quieres.
- ¿Sabes lo que es Irlanda? – preguntó Stephen con glacial violencia -. Irlanda es la cerda vieja que devora su propia lechigada. 



Lechigada, para el que no lo sepa, significa "conjunto de animales que han nacido de un parto y se crían juntos en el mismo sitio". Se le pueden dar más vueltas, pero cuando un gran escritor lo ha explicado tan claramente, no hay mucho más que decir. La nación es la cerda vieja que devora su propia lechigada.

Haber sido paridos por la misma cerda es meramente circunstancial, no deberíamos dejar que esto sea lo que determine nuestras vidas ni nuestras creencias, y sobre todo, no nos deberíamos creer mejores o peores, o enemigos de otros lechones sólo porque nacieron en otras pocilgas. Son sólo cochinillos como nosotros. 

¿Qué preferimos ser: cerditos que exploran el mundo, correteando en libertad, o molestos puercos que no cesan de chillar defendiendo el metro cuadrado de pocilga lleno de estiércol en el que, por casualidad, les tocó nacer? ¿Queremos malgastar nuestras vidas, engañados, condicionados, mientras nos llega la hora de ir al matadero?

¿Me aceptáis un consejo? Concentrad vuestra ira en el granjero: es a él a quien le interesa que estéis entretenidos chillando contra la pocilga de al lado, mientras afila el cuchillo con el que os matará. Para él sólo sois kilos de carne.



martes 18 de octubre de 2011

No sé qué hacer contigo

Hace meses que anuncié que iba a rodar un cortometraje titulado provisionalmente "Fin". Pues bien, ya está rodado, y su título definitivo es "No sé qué hacer contigo". Quien lo haya experimentado en carne propia, ya sabe el esfuerzo enorme que supone autoproducirse un cortometraje. Ese es uno de los motivos por los que durante meses no he podido ni siquiera actualizar este blog.

Pero el rodaje ya ha pasado (tuvo lugar la primera semana de octubre), así que empiezo a tener más tiempo para cosas como, por ejemplo, actualizar el blog. Queda todavía mucho por hacer, pero mucho más relajado y sin tener que coordinar personas, equipos, localizaciones, favores, súplicas... un rodaje de corto en toda regla.

Ha sido difícil, pero finalmente mereció la pena. El rodaje transcurrió sin grandes sobresaltos, nadie mató a nadie, nos odiamos lo justito y lo más importante: el material rodado está muy por encima de mis expectativas cuando comenzamos con la primera toma. Gracias al trabajo de todos los miembros del equipo, lo que estaba sobre el papel o en mi imaginación, cobró vida propia durante una semana, y el resultado ahora está almacenado en dos discos duros, esperando que el montaje le termine de dar su sentido y su lugar.

Tenemos hermosos trozos de cadáveres robados del cementerio: ahora solo falta ensamblarlos, coserlos y esperar al rayo que les dé vida en nuestro laboratorio delirante. Mientras tanto, habrá que armarse de paciencia y seguir trabajando hasta que "No sé qué hacer contigo" sea un monstruo que pueda mirarnos a los ojos y decirnos "papá".

Después escapará, sembrará el terror y será perseguido por la muchedumbre rabiosa con sus antorchas prendidas, pero eso será otra historia.


domingo 17 de abril de 2011

El principio de "Fin"

"Fin" es el título provisional de mi próximo cortometraje. Seguramente este título cambiará más de una vez en el proceso hasta que el corto esté terminado, pero de momento no tengo otro mejor. 

A veces pienso que es demasiado prematuro anunciar que voy a hacer un cortometraje, dada la alta dosis de incertidumbre que rodea a cualquier intento como este, pero esta semana, gracias a la ayuda recibida por parte del INAAC, el Instituto de Cine de Navarra, este cortometraje ha pasado de ser una posibilidad incierta a una probable realidad. Los miembros de la comisión que decide estas ayudas no se pueden hacer una idea de lo feliz que me han hecho brindándome esta oportunidad. No sólo han permitido que el corto sea viable económicamente (a falta de algún fleco, que siempre queda), sino que han terminado de confirmar algo que tenía en la cabeza desde el principio: rodarlo en Pamplona. Esto me produce una doble ilusión: no sólo voy a hacer otro corto, además lo voy a rodar en mi ciudad natal. 

De momento, poco más puedo contar, quedan muchos planes que hacer y sesos que devanar, pero poco a poco iré informando de lo que pueda. 

Necesitaré mucha ayuda para llegar al final de esta aventura, pero sé que muchos me la darán generosamente, como me la han dado para llegar hasta aquí (entre otros) Miguel Ángel con el argumento, Paul con el dossier, Jaime con el casting y Juanjo con ese fantástico story-board. Sin vosotros no habría conseguido la ayuda. Un millón de gracias.  





lunes 29 de noviembre de 2010

Sanfermines de opereta

El Partido Popular de Navarra quiere hacerse notar. Claro, como hasta hace poco no existía, tienen que empezar a crear polémica y meter ruido con lo que sea. Esta vez, lo que sea es un episodio de Cuéntame. Que conste que han tardado cuatro días en reaccionar, ya que el capítulo se emitió el 25 de noviembre y ellos se han quejado hoy día 29. A no ser que su indignación fuera tan grande que no pudieran ni reaccionar durante cuatro días.

Todo es porque el niño de Cuéntame, que ya no es niño y más bien está en edad núbil, va de viaje a Pamplona y se encuentra con que son (casi) todos pro-etarras y las calles (que por cierto, en la serie parecen calles madrileñas atrezzadas más mal que bien) llenas de ikurriñas. Además, resulta que ese año la policía entró a repartir hostias a la plaza de toros en plena corrida y el resultado de todo este follón fue la muerte de una persona. 



A Santiago Cervera le molesta, según dice este artículo, que se dé la imagen de que todos los pamploneses apoyaban a ETA y que aparezca por todos lados la ikurriña y no aparezca la bandera navarra. Santiago, si en los sanfermines del 78 no estaba aprobada ni la Constitución, y hasta 1982 no se creó la Comunidad Foral de Navarra, ¿cómo quieres que tengan la bandera oficial de Navarra colgada por ahí? Además, según parece, ya que no conocí la época, era muy habitual ver ikurriñas en Pamplona, así que, te guste o no, la serie refleja lo que sucedía. No lo que ni tú, ni yo, ni ellos quisieran que hubiera sucedido, sino parte de lo sucedido. Es una ficción, no un documento histórico. 

Por supuesto, pueden ponérsele objeciones y sacársele defectos al retrato que hace la serie, es inevitable, pero después de ver un extracto del episodio (centrado en lo que nos ocupa: los sanfermines del 78) que han publicado aquí, creo que, ciertos cutreríos aparte, como las imágenes de Vitoria y las falsas calles pamplonesas, no hay nada que reprocharle a Cuéntame. Han tratado de retratar aquellos sanfermines lo mejor que han podido y creo que sin sospecha de ser tendenciosos. De hecho, han sido muy valientes.



Aunque en estos tiempos lo políticamente correcto sea otra cosa, en 1978 era muy común lo que se ve en este episodio. También hay algún personaje que no está a favor, con lo que queda reflejado también que no todo el mundo opinaba así, pero sí que había mucha gente que expresaba su apoyo a ETA y esto se mezclaba con las fiestas. Hoy en día suenan muy mal, pero es una serie histórica y tiene que contar lo que pasó. El episodio no justifica ni juzga estas expresiones de apoyo, sólo las retrata.

Podría escribir una reflexión sobre el tema de rasgarse las vestiduras por las implicaciones  morales de una ficción, pero prefiero recomendar la lectura de un artículo de Javier Marías que salió ayer en El País y que parece hecho a propósito para comentar esta polémica. 

Sólo diré que después de ver unos sanfermines de opereta ahora vamos a ver una opereta de sanfermines. Demos las gracias a nuestros políticos.

miércoles 24 de noviembre de 2010

George Orwell es algo más que una plaza llena de yonquis en el centro de Barcelona


Aunque el título es de coña, este post va en serio. Perdóname, pero un título debe atraer la atención del lector, aunque sea un poco engañifla. Todo sea por hacer llegar el mensaje, aunque en esta ocasión sea el mensaje de un muerto. Esto ha sido otra licencia para crear interés. Ahora pongámonos serios y vayamos al meollo.

A veces estás leyendo un texto escrito hace más de sesenta años y te das cuenta de que lo que comenta tiene total validez en la actualidad, como si estuviera escrito para describir una situación presente. Me pasó esta semana con Rebelión en la granja de George Orwell. La fábula de la granja es atemporal y se podrá aplicar siempre que unos cuantos seres humanos se junten e intenten organizarse. Lo llevamos en nuestra propia forma de ser, aunque a muchos no les guste reconocerlo. Eso es algo sabido, y si no lo has leído, te lo recomiendo.



Lo que me llamó la atención, porque no lo esperaba, fue el ensayo titulado “La libertad de prensa”, que aparece en algunas ediciones como prólogo. En él, Orwell explica la situación de editores, periodistas, escritores (intelectuales y artistas en general) en los años cuarenta y lo sorprendente es que se puede aplicar al panorama actual. Creo que merece la pena reproducir unos fragmentos:

- Si los editores y los directores de los periódicos se esfuerzan en eludir ciertos temas no es por miedo a una denuncia: es porque le temen a la opinión pública. En este país, la cobardía intelectual es el peor enemigo al que han de hacer frente periodistas y escritores en general.

- Existe un acuerdo general y tácito sobre ciertos hechos que “no deben” mencionarse. (…) Su origen está claro: en un momento dado se crea una ortodoxia, una serie de ideas que son asumidas por las personas bienpensantes y aceptadas sin discusión alguna. No es que se prohíba concretamente decir “esto” o “aquello”, es que “no está bien” decir ciertas cosas, del mismo modo que en la época victoriana no se aludía a los pantalones en presencia de una señorita. Y cualquiera que ose desafiar aquella ortodoxia se encontrará silenciado con sorprendente eficacia. De ahí que casi nunca se haga caso a una opinión realmente independiente ni en la prensa popular ni en las publicaciones minoritarias e intelectuales.



- Preveo que, cuando este libro se publique, mi visión del régimen soviético será la más comúnmente aceptada. ¿Qué puede esto significar? Cambiar una ortodoxia por otra no supone necesariamente un progreso, porque el verdadero enemigo está en la creación de una mentalidad “gramofónica” repetitiva, tanto si se está como si no de acuerdo con el disco que suena en aquel momento.

- La libertad intelectual es una tradición profundamente arraigada sin la cual nuestra cultura occidental dudosamente podría existir. Muchos intelectuales han dado la espalda a esta tradición, aceptando el principio de que una obra deberá ser publicada o prohibida, loada o condenada, no por sus méritos sino según su oportunidad ideológica o política.  Y otros, que no comparten este punto de vista, lo aceptan, sin embargo, por cobardía. (…) Si la libertad significa algo, es el derecho de decirles a los demás lo que no quieren oír.



Creo que no se puede decir mejor y que hoy en día estamos en las mismas. Los escritores y periodistas consagrados no se atreven a ir contracorriente para no perder su posición, y los aspirantes, no pueden contradecir las opiniones predominantes si quieren abrirse camino. No hay censura, pero hay autocensura. En algunos casos, no hay ni pensamiento propio, pero no estoy hablando eso. Hablo de los cobardes. Los que tienen ideas propias pero no se atreven a exponerlas porque no son las mayoritarias. Cobardes como yo. Yo aún tengo que abrirme camino. ¿Cuál es tu excusa?

viernes 11 de junio de 2010

Fuera de serie

"Mirando estaba p'al cielo en la mitad de la rayaaaa". No, queridos lectores, detractores y fans, esto no es un post sobre María del Monte ni sobre misticismo y cocaína, aunque lo parezca. Hoy hablaré de mí. De vez en cuando, ese ego que vive junto a mí necesita pequeños regalos, y hoy ha recibido uno. 

Se publica "Fuera de serie" en dos idiomas (editorial Media Live en castellano, Columna en catalán), libro de cuentos basados en series de televisión donde tengo la suerte de colaborar con uno que se titula "Qué bonito es Barcelona que parece Benidorm" basado en "Las chicas de oro". Para que vean que es cierto, que no me lo invento yo, ahí va un links:

http://www.europapress.es/cultura/libros-00132/noticia-perdidos-sexo-nueva-york-dallas-series-cuento-20100611163708.html


Es un gusto que te publiquen, la verdad, aunque sera un veinteavo de libro. ¡Gracias a todos los que lo han hecho posible! Y un saludo a María del Monte."Y agarrá a tu sintura te canté, a la sombra de los pinos".