viernes, 4 de diciembre de 2009

El desayuno del chino

Hoy voy a hablar de mí, de mi mundo. Hoy voy a abriros mi corazón. Hoy voy a hacer literatura de la experiencia, como dicen los cursis. No comentaré noticias ni elaboraré ficciones. Hoy os voy a contar una historia real, que viví en primera persona.

Iba yo ayer por la mañana a la oficina, a eso de las nueve, saliendo del tranvía rumbo a la boca de metro, con el estómago un tanto inestable por culpa de cierta molestia que arrastro hace tiempo, cuando algo llamó poderosamente mi atención. Agarrado a la valla metálica que cerca un descampado, inclinado, meditabundo, había un oriental, digamos que chino. Antes de que me diera tiempo a elucubrar qué estaba haciendo ese chino agarrado a la valla, abrió la boca y dejó caer una opípara bocanada de vómito amarillento.

Aparté mi mirada de la escena, ya que mi estómago comenzaba a solidarizarse con su hermano oriental, y enfilé hacia el metro tan rápido como pude, ya que vi que el chino, después de un desenvuelto ademán de limpieza superficial de boca, caminaba tan campante en mi misma dirección, y no quería que en un quiebro del destino, una nueva bocanada fuera a parar sobre mis espaldas en el mejor de los casos. Así que esquivé al chino y lo perdí de vista para siempre y luché por borrar su imagen vomitante de mi cerebro, si bien una duda quedó revoloteando en mi pensamiento, como una torpe y gorda polilla que aletea en un trastero polvoriento.

El chino acaba de vomitar su desayuno, me dije, pero ahora que lo pienso, ¿qué desayunarán los chinos? Ni su vómito alimonado ni mis parcos conocimentos sobre su cocina eran capaces por sí solos de despejar esta incógnita. Así que seguí y he seguido dándole vueltas al tema, hasta que ya no he podido más y he acudido a esa fuente de infinita sabiduría, verdadero árbol de la ciencia, llamado internet, en busca de la respuesta. Según lo que he leído, el desayuno chino es en realidad una comida, por lo que puede incluir todo tipo de alimentos, aunque parece que es común incluir en él tofu, leche de soja, sopa de arroz y you tiao, o lo que es lo mismo, churros chinos.




Lo único que parece obligatorio para un buen desayuno chino es que la comida sea caliente, ya que dicen que un desayuno frío es raíz de enfermedades y malestar. Y al leer esto lo vi claro. Aquella mañana, este chino desacomplejado y veloz había olvidado calentar su desayuno. Estoy seguro de que, a muchos kilómetros de ahí donde había sembrado su vomitona, su abuelita cabeceaba con desaprobación mientras calentaba su cuenco de arroz en la noche poblada de luciérnagas y farolillos.

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Entradas populares